{"id":14206,"date":"2025-05-20T09:15:51","date_gmt":"2025-05-20T14:15:51","guid":{"rendered":"https:\/\/esford.pe\/?post_type=jurisprudencia&#038;p=14206"},"modified":"2025-05-20T12:35:59","modified_gmt":"2025-05-20T17:35:59","slug":"casacionlaboraln-o12864-2022-lima-corte-suprema-demanda-o-queja-no-prueba-despido-por-represalia","status":"publish","type":"jurisprudencia","link":"https:\/\/esford.pe\/ing\/jurisprudencia\/casacionlaboraln-o12864-2022-lima-corte-suprema-demanda-o-queja-no-prueba-despido-por-represalia\/","title":{"rendered":"CASACI\u00d3N LABORAL N.\u00ba 12864-2022 LIMA: La demanda o queja no prueba despido por represalia"},"content":{"rendered":"<p><strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#054af8\" class=\"has-inline-color\">Lima, 20 de mayo de 2025<\/mark><\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa suprema resalta que la sola presentaci\u00f3n de una queja o demanda contra el empleador, que eventualmente puede ser generada por el propio trabajador para evitar su despido y con motivos diversos a los se\u00f1alados por la disposici\u00f3n normativa no resulta suficiente para acreditar la causal de despido nulo por represalia.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Este constituye el principal lineamiento jurisprudencial que se desprende de la sentencia correspondiente a la Casaci\u00f3n Laboral N\u00b0 12864-2022 Lima, emitida por la Segunda Sala de Derecho Constitucional y Social Transitoria de la Corte Suprema de Justicia, con la cual declara infundado aquel recurso interpuesto dentro de un proceso ordinario de pago de remuneraciones y otros.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, la m\u00e1xima instancia judicial, a tono con la normativa laboral, fija una pauta a tomar en cuenta en caso un trabajador pretenda argumentar despido nulo por estar motivado su cese en la presentaci\u00f3n de una queja o demanda contra el empleador.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Antecedentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el caso materia de la citada casaci\u00f3n laboral, un trabajador de una empresa demanda la desnaturalizaci\u00f3n del contrato modal que suscribi\u00f3 como trabajador bajo el r\u00e9gimen laboral del Decreto Legislativo N\u00b0 728, as\u00ed como la reposici\u00f3n por despido nulo previsto en el inciso c) del art\u00edculo 29\u00b0 del Texto \u00danico Ordenado (TUO) del Decreto Legislativo N\u00b0 728, Ley de Productividad y Competitividad Laboral (LPCL), aprobado por Decreto Supremo N\u00b0 003-97-TR.<\/p>\n\n\n\n<p>El juzgado de Trabajo que conoci\u00f3 el caso declar\u00f3 fundada en parte la demanda, al considerar que se desnaturaliz\u00f3 el contrato modal por no tener causa objetiva especifica; e infundada la pretensi\u00f3n de reposici\u00f3n por despido nulo, debido a que no se acredit\u00f3 el nexo causal entre el despido y la causa alegada.<\/p>\n\n\n\n<p>En apelaci\u00f3n, la sala laboral superior competente confirm\u00f3 esta sentencia se\u00f1alando similares fundamentos que los emitidos en la primera instancia judicial.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante ello, el trabajador demandante interpuso recurso de casaci\u00f3n laboral alegando que el colegiado superior, al emitir su sentencia, incurri\u00f3 en infracci\u00f3n normativa del inciso c) del art\u00edculo 29\u00b0 del TUO del Decreto Legislativo N\u00b0 728, LPCL.<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con dicho inciso constituye despido nulo aquel despido que tenga como motivo el presentar una queja o participar en un proceso contra el empleador ante las autoridades competentes, salvo que configure la falta grave contemplada en el inciso f) del art\u00edculo 25\u00b0 de la LPCL. Vale decir que el trabajador cometa actos de violencia, grave indisciplina, injuria y faltamiento de palabra verbal o escrita en agravio del empleador, de sus representantes, del personal jer\u00e1rquico o de otros trabajadores, sea que se cometan dentro del centro de trabajo o fuera de \u00e9l cuando los hechos se deriven directamente de la relaci\u00f3n laboral. Asimismo, que el trabajador cometa actos de extrema violencia tales como toma de rehenes o de locales en cuyo caso podr\u00e1n adicionalmente ser denunciados ante la autoridad judicial competente.<\/p>\n\n\n\n<p>Al conocer el caso en casaci\u00f3n laboral, la sala suprema advierte que sobre el despido nulo por el citado motivo el art\u00edculo 47 \u00b0del Reglamento de la Ley de Fomento del Empleo, aprobado por el Decreto Supremo N\u00b0 001-96- TR, establece que se configura la nulidad de aquel despido, si la queja o reclamo ha sido planteada contra el empleador ante las autoridades administrativas o judiciales competentes y se acredita que est\u00e1 precedido de actitudes o conductas del empleador que evidencien el prop\u00f3sito de impedir arbitrariamente reclamos de sus trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el supremo tribunal constata que esta protecci\u00f3n se extiende hasta tres meses de expedida la resoluci\u00f3n consentida que cause estado o ejecutoriada que ponga fin al procedimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, interpretando dichas disposiciones normativas, la sala suprema entiende que la declaraci\u00f3n de nulidad de un despido por el mencionado motivo supone la existencia de una demanda o queja anterior al despido, y la acreditaci\u00f3n de actitudes o conductas del empleador que evidencien el prop\u00f3sito de impedir arbitrariamente reclamos de sus trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto, el colegiado supremo entiende las dificultades probatorias que debe asumir el trabajador para acreditar el motivo del despido. Sin embargo, precisa que este hecho no excluye al trabajador para aportar ciertas pruebas indirectas o indiciarias o, en consideraci\u00f3n del principio de adquisici\u00f3n procesal, pueda interpretar los medios probatorios aportados por el empleador, en el sentido de acreditar la conducta o comportamientos del empleador ligados al prop\u00f3sito de evitar los reclamos de sus trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>En sinton\u00eda con ello, el colegiado supremo colige que no basta la existencia de una demanda o queja con anterioridad al cese de labores para que se configure un despido nulo; sino que el mismo debe estar precedido de actitudes o conductas del empleador que evidencien el prop\u00f3sito de impedir arbitrariamente reclamos de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Decision<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el caso, la sala suprema constata que el trabajador demandante solo menciona que su despido se produjo como consecuencia de una visita inspectiva efectuada por la Superintendencia Nacional de Fiscalizaci\u00f3n Laboral (Sunafil) en las instalaciones de la empresa demandada a partir de un pedido formulado a la Autoridad Administrativa, sin adjuntar otros indicios que evidencien el prop\u00f3sito de impedir arbitrariamente reclamos de sus trabajadores y hagan presumir que la intenci\u00f3n de su empleador es finalizar su v\u00ednculo laboral por la interposici\u00f3n de la inspecci\u00f3n solicitada. Adem\u00e1s, el supremo tribunal verifica que fue cesado el trabajador, al cumplirse el plazo del contrato modal suscrito entre las partes. En consecuencia, el colegiado supremo declara infundada la citada casaci\u00f3n laboral.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#fb0606\" class=\"has-inline-color\">[JURISPRUDENCE...]<\/mark><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"template":"","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}}},"categorias":[],"class_list":["post-14206","jurisprudencia","type-jurisprudencia","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/esford.pe\/ing\/wp-json\/wp\/v2\/jurisprudencia\/14206","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/esford.pe\/ing\/wp-json\/wp\/v2\/jurisprudencia"}],"about":[{"href":"https:\/\/esford.pe\/ing\/wp-json\/wp\/v2\/types\/jurisprudencia"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/esford.pe\/ing\/wp-json\/wp\/v2\/jurisprudencia\/14206\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/esford.pe\/ing\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14206"}],"wp:term":[{"taxonomy":"categorias","embeddable":true,"href":"https:\/\/esford.pe\/ing\/wp-json\/wp\/v2\/categorias?post=14206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}