{"id":13313,"date":"2025-03-04T12:57:03","date_gmt":"2025-03-04T17:57:03","guid":{"rendered":"https:\/\/esford.pe\/?post_type=jurisprudencia&#038;p=13313"},"modified":"2025-03-04T12:57:45","modified_gmt":"2025-03-04T17:57:45","slug":"despido-por-bajo-rendimiento-legal-o-injusto-conoce-la-reciente-sentencia-de-la-corte-suprema","status":"publish","type":"jurisprudencia","link":"https:\/\/esford.pe\/ing\/jurisprudencia\/despido-por-bajo-rendimiento-legal-o-injusto-conoce-la-reciente-sentencia-de-la-corte-suprema\/","title":{"rendered":"Despido por bajo rendimiento: \u00bfLegal o injusto? Conoce la reciente sentencia de la Corte Suprema"},"content":{"rendered":"<p>Un trabajador que no alcanza los objetivos establecidos para su puesto de trabajo no puede ser despedido por incumplir sus obligaciones laborales. Esto se debe a que el incumplimiento de metas no est\u00e1 vinculado a la conducta del trabajador en el sentido de que infrinja deliberadamente una obligaci\u00f3n esencial de su contrato, quebrantando la buena fe laboral. En todo caso, dicho incumplimiento responde a un rendimiento deficiente en relaci\u00f3n con su capacidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, despedir a un trabajador por no alcanzar las metas establecidas vulnera los principios de tipicidad, legalidad, debido proceso y derecho de defensa. As\u00ed lo establece la Casaci\u00f3n N\u00b0 8647-2024-Puno, emitida por la Cuarta Sala de Derecho Constitucional y Social Transitoria de la Corte Suprema de Justicia, que declar\u00f3 fundado el recurso interpuesto dentro de un proceso ordinario de indemnizaci\u00f3n por despido arbitrario.<\/p>\n\n\n\n<p>Con este fallo, la m\u00e1xima instancia judicial delimita los criterios para un despido basado en rendimiento deficiente en relaci\u00f3n con la capacidad del trabajador.<\/p>\n\n\n\n<p><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#f80505\" class=\"has-inline-color\">Antecedentes<\/mark><\/p>\n\n\n\n<p>En este caso, el trabajador demand\u00f3 a su empleador solicitando que se declare arbitrario su despido por vulnerar su derecho al trabajo y al debido proceso. Adem\u00e1s, exigi\u00f3 el pago de una indemnizaci\u00f3n por despido arbitrario, m\u00e1s los intereses legales correspondientes.<\/p>\n\n\n\n<p>El trabajador aleg\u00f3 que la empresa le notific\u00f3 una carta de imputaci\u00f3n de faltas graves por no haber alcanzado al menos el 75% de los objetivos trazados, lo que lo ubic\u00f3 en el \u00faltimo decil de desempe\u00f1o. Sin embargo, argument\u00f3 que hab\u00eda realizado las gestiones necesarias para cumplir con dichos objetivos y, a pesar de ello, fue despedido por supuesta falta grave.<\/p>\n\n\n\n<p>El juzgado de primera instancia declar\u00f3 fundada la demanda. No obstante, en apelaci\u00f3n, la sala laboral superior revoc\u00f3 la decisi\u00f3n y la declar\u00f3 infundada. Ante esto, el trabajador interpuso un recurso de casaci\u00f3n alegando que la sala superior incurri\u00f3 en una infracci\u00f3n normativa del literal a) del art\u00edculo 25\u00b0 de la LPCL, que establece las faltas graves del trabajador.<\/p>\n\n\n\n<p><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#f80505\" class=\"has-inline-color\">Decisi\u00f3n de la Corte Suprema<\/mark><\/p>\n\n\n\n<p>Al resolver el caso, la Corte Suprema determin\u00f3 que el despido del trabajador no se debi\u00f3 a una falta grave, sino a su rendimiento deficiente en relaci\u00f3n con su capacidad. La sentencia precis\u00f3 que la empresa debi\u00f3 aplicar el inciso b) del art\u00edculo 23\u00b0 de la LPCL, que regula el despido por causas relacionadas con la capacidad del trabajador, en lugar del inciso a) del art\u00edculo 25\u00b0, que sanciona faltas graves vinculadas a la conducta del trabajador.<\/p>\n\n\n\n<p>La Corte concluy\u00f3 que la empresa vulner\u00f3 los principios de tipicidad, legalidad, debido proceso y derecho de defensa, ya que:<\/p>\n\n\n\n<p>Se aplic\u00f3 una causal de despido incorrecta: La falta imputada no estaba claramente tipificada en la norma.<\/p>\n\n\n\n<p>No se respet\u00f3 el debido proceso: El trabajador recibi\u00f3 solo seis d\u00edas para presentar sus descargos, cuando el art\u00edculo 31\u00b0 de la LPCL exige un plazo m\u00ednimo de 30 d\u00edas para demostrar su capacidad o corregir su deficiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, la Corte Suprema declar\u00f3 fundada la casaci\u00f3n, reafirmando que el incumplimiento de metas no constituye, por s\u00ed solo, una falta grave que justifique el despido inmediato de un trabajador.<\/p>\n\n\n\n<p><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#f80e06\" class=\"has-inline-color\">Aspectos normativos clave<\/mark><\/p>\n\n\n\n<p>? Despido y causalidad: Seg\u00fan la Corte Suprema, el despido es la extinci\u00f3n de la relaci\u00f3n laboral por decisi\u00f3n unilateral del empleador, pero debe estar sustentado en una causa justa.<\/p>\n\n\n\n<p>? Clasificaci\u00f3n de las causas de despido: Los art\u00edculos 23\u00b0, 24\u00b0 y 25\u00b0 de la LPCL establecen dos tipos de causas justas de despido:<\/p>\n\n\n\n<p>Relacionadas con la capacidad del trabajador.<\/p>\n\n\n\n<p>Relacionadas con la conducta del trabajador.<\/p>\n\n\n\n<p>? Elementos para calificar una falta grave: Para que un incumplimiento sea considerado falta grave, deben cumplirse tres criterios:<\/p>\n\n\n\n<p>Infracci\u00f3n de un deber esencial del trabajador.<\/p>\n\n\n\n<p>Gravedad de la falta.<\/p>\n\n\n\n<p>Culpabilidad del trabajador por dolo o negligencia inexcusable.<\/p>\n\n\n\n<p>Este fallo establece un precedente clave para la protecci\u00f3n de los derechos laborales y la correcta aplicaci\u00f3n de las normas de despido en el Per\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#f90404\" class=\"has-inline-color\">[JURISPRUDENCE...]<\/mark><\/strong><\/p>","protected":false},"template":"","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}}},"categorias":[],"class_list":["post-13313","jurisprudencia","type-jurisprudencia","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/esford.pe\/ing\/wp-json\/wp\/v2\/jurisprudencia\/13313","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/esford.pe\/ing\/wp-json\/wp\/v2\/jurisprudencia"}],"about":[{"href":"https:\/\/esford.pe\/ing\/wp-json\/wp\/v2\/types\/jurisprudencia"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/esford.pe\/ing\/wp-json\/wp\/v2\/jurisprudencia\/13313\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/esford.pe\/ing\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13313"}],"wp:term":[{"taxonomy":"categorias","embeddable":true,"href":"https:\/\/esford.pe\/ing\/wp-json\/wp\/v2\/categorias?post=13313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}